El peso del mundo
que se posa en el alféizar
que en sus patitas carga
el peso de mil ausencias?
¿Sabrá, al mover sus alitas
mientras picotea,
el huracán de recuerdos
que se levantan cuando aletea?
¿Sabrá que entre sus plumas guarda
resguardadas del frío, y de la pena,
la promesa de que la vida seguirá,
aunque quizás no aquí, donde sea?
¿Sabrá del dolor, de la tristeza,
cuando en los nublados días grises
le canta a la Primavera?
¿Sabrá el gorrioncillo, cuando levanta el vuelo,
que hay días en los que su frágil cuerpecillo
es lo único que sostiene el mundo?
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